Seleccionar página

Pregunta: Pastor Roberto, ¿debo expresar en voz alta una oración por un enfermo? Es que mi hijo está enfermo, internado en el hospital desde hace 3 días, y los médicos aún no nos dicen nada. Firmado: Delma C.

 

Respuesta del Pastor Roberto:

Delma, al escoger una de estas oraciones por una persona enferma, sigue este sencillo esquema:

Oración Por Un Enfermo

 

Antes de hacer la oración de sanidad, lee Marcos 10.46

Estaba Bartimeo hijo de Timeo, el ciego, sentado junto al camino pidiendo limosna, en la ciudad de Jericó.

Al ver a Jesús empezó a gritar: “Jesús, Hijo de David, ten misericordia y ayúdame”.

Jesús le dijo: “¿Qué quieres que te haga?”

“Maestro, que pueda ver de nuevo”.

Jesús le dijo: “Puedes irte, has recuperado la vista porque confiaste en Dios”.

 

Luego de leer el versículo en voz alta, repite en voz alta la siguiente oración a tu hijo que está enfermo

 

Señor Jesús, Soberano y Poderoso, tú que tienes el poder absoluto sobre la vida y la salud, escucha esta oración.

Te pido que toques con tu poder sanador la vida y el cuerpo de (nombre del enfermo), y que recupere la salud.

Tú trataste a los enfermos con tanto poder, y nos enseñaste a creer que la sanidad de (nombre del enfermo) es posible, por eso te clamamos con humildad.

Cuando el ciego de Jericó te pidió a gritos: “Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí y ayúdame”, tú le dijiste: “Recupera la vista, tu fe te ha salvado.”

Y cuando el leproso te rogó: “Señor, si quieres puedes limpiarme”, tú le dijiste: “Quiero, sé limpio”.

De la misma manera, hoy te rogamos con humildad, y te pedimos con humilde clamor, sana a (nombre del enfermo).

Y en todo este proceso desde la enfermedad a la salud, que tu presencia le conforte.

Hemos sido testigos, y sabemos que tú puedes sanar, por eso te pedimos.

Y te agradecemos porque hoy nos estás escuchando.

Oramos en el nombre de Jesús, AMEN.

Realiza esta oracion por un enfermo, y cree.

Instrucciones finales

Toma entre tus manos las manos de tu hijo.

O bien coloca tus manos sobre su frente u hombros.

Al terminar de orar, abraza a tu hijo y dile que estás segura que Dios responde de maneras misteriosas a quien ora con fe.