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A continuación, hay una versión corta de una oración de protección para los hijos, y luego una oración más larga.

Lee los versículos indicados antes o después de hacerla.

Ora a solas, o mejor aún, en presencia de tu hijo.

Oración De Protección Para Los Hijos

Versión Corta De Una Oración De Protección Para Los Hijos

Padre, protege y fortalece
los cuerpos de mis hijos con
salud y fuerza.

En el nombre de Jesús, Amén.

 

Textos Para La Versión Corta

Romanos 12: 1: Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Éste es el verdadero culto que deben ofrecer.

Proverbios 3.7-8: No te creas demasiado sabio;
honra al Señor y apártate del mal:
¡ésa es la mejor medicina
para fortalecer tu cuerpo!

1 Corintios 3.16-17: ¿Acaso no saben ustedes que son templo de Dios, y que el Espíritu de Dios vive en ustedes? 17 Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo son ustedes mismos.

1 Corintios 6: 19-20: ¿No saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que Dios les ha dado, y que el Espíritu Santo vive en ustedes? Ustedes no son sus propios dueños, 20 porque Dios los ha comprado. Por eso deben honrar a Dios en el cuerpo.

3 Juan 1: 2: Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud.

Versión Larga De Una Oración De Protección Para Los Hijos

Padre querido, gracias porque has bendecido a mis hijos con cuerpos sanos. Los has tejido hermosa y perfectamente. Los conoces por dentro y por fuera, aún hasta el más intrincado detalle. Te alabo Padre, por sus vidas.

Señor Jesús, te pido que los protejas y fortalezcas sus cuerpos contra cualquier invasión dañina de virus, enfermedades o situaciones que puedan alterar su salud. Si existe en alguno de ellos alguna debilidad o vulnerabilidad potencial de su cuerpo, protégelo, fortalece su salud y aumenta sus fuerzas.

Padre bendito, te pido también que motives a cada uno de mis hijos a cuidar sus cuerpos de una manera que promueva la salud y que sea agradable ante tus ojos. Hazles saber que nuestros cuerpos son el templo donde habita tu Espíritu, un lugar sagrado adonde vienes a morar, como lo afirma 1 Corintios 3.16-17. Ilumina sus mentes para que siempre ellos decidan eliminar cualquier tendencia a la pereza o a la indiferencia en cuanto al cuidado de sí mismos, y que guiados por ti desarrollen la conciencia de que lo que permiten que ingrese a sus cuerpos tiene el potencial de dañar o de nutrir su físico. Padre mío, ayúdales a tomar decisiones acertadas sobre escoger los mejores alimentos, bañarse regularmente, hacer ejercicios, eliminar adicciones, y cuidar de cualquier forma adecuada sus cuerpos.

Padre amado, tu Palabra nos ha enseñado en Proverbios 3.7-8 que para traer salud a nuestros cuerpos y nutrición a nuestros huesos, debemos temerle al mal, y evitarlo. Por eso oro con fervor, mi dulce Señor, para que los llenes de tu Espíritu de tal modo que ellos te admiren y te sigan solo a ti. Dales la capacidad de reconocer el mal y bríndales la fuerza para evitarlo, de modo que puedan florecer en abundante salud en mente, cuerpo y alma. En el poderoso nombre de Jesús, Amen.

 

Deja tu motivo de oración a continuación.